Juan Carlos I no es el Rey del porno

Hola Hannah Höch, no estás sola. (by Jong Ki Love)

No me importaría transportarme ahora mismo –y por un rato– a la España de los años 20 del siglo pasado. Protagonizar una secuela de Midnight in Paris pero en el coso ibérico. Flipar compartiendo licores con Ramón Gómez de la Serna, Robert Delaunay o Vicente Huidobro. Hablar de mujeres y despotricar sobre el Rey Alfonso XIII. Al abuelo de nuestro Rey Juan Carlos le apodaban ‘El Africano’, un mote que le vendría de perlas al actual monarca. A áquel podrían haberle apodado Alfonso ‘El Erótico’: en privado era un tipo de lo más liberal en una España clerical y puritana, amante del erotismo y verdadero precursor de las películas porno en nuestro país. El escritor e historiador Román Gubern recuerda que el Rey utilizó al conde de Romanones como intermediario para producir en Barcelona cintas de alta calidad y alto voltaje sexual. Más aún, habría sugerido el guión de algunas pelis porno. Los hermanos Ramón y Ricardo Baños fueron los encargados de llevar a cabo cortometrajes como Consultorio de señoras, El confesor o El ministro desde la productora Royal Films. Sí, muy real todo. Hoy, sin embargo, su nieto Juan Carlos solo habría triunfado facturando piezas para Youtube como Perra vida del oso borracho o Invictus y el elefante.

Antony Esplugas (Arxiu Nacional de Catalunya) / Interviú

Cito los años 20 del siglo pasado porque he dedicado los tiempos muertos del fin de semana a escudriñar una web sobre el erotismo en España en aquella época. Han transcurrido casi cien años y todavía se recuerda como la época gloriosa del porno patrio, solo igualada antes de acabar el siglo por Nacho Vidal y sus compinchas. Pues bien, en esos años 20 se publicaban revistas como Sexualidad, Cosquillas, Flirt o KDT; las novelas por entregas daban para llenar estanterías; había dibujos en color y cientos de imágenes en blanco y negro en formato postal. El concepto de belleza femenina ha variado en un siglo. Por entonces la silicona y los pechos como misiles no suponían el principal canon erótico. Pero sin duda lo que más me ha llamado la atención es que muchas mujeres posaban desnudas leyendo libros, ojeando revistas y álbumes. ¿Se imaginan un estilismo de hoy que incorporase la última obra de Vargas Llosa como atrezzo en las manos de una concursante de reality?

Admito que eran otras tallas, otros volúmenes, otros peinados… pero aquellas posturas, esos cuerpos, esas caras, esas piernas, esas tetas y esos coños son erotismo en estado puro. El lector del siglo XXI, acostumbrado a conocer pelos y señales de los personajes conocidos, quiere imaginar el morbo de Terelu Campos, alucinar con el cuerpo de María la jerezana o ponerse nervioso con la salvaje Makoke. Queremos ver en pelotas –si puede ser–, o muy sexys, a las famosas de la televisión. En los años 20, esas chicas de postal no eran conocidas, trabajaban en cabaret, eran mujeres liberales y divertidas, e incluso defensoras del nudismo como filosofía de vida. La pena es que su contemplación era privilegio solo de unos pocos.

Aquí les dejo una docena de ejemplos más. He cogido prestadas las imágenes de instituciones públicas como el Arxiu Nacional de Catalunya o la Biblioteca Nacional, y de colecciones privadas como la de Maite Zubiaurre. Destaca el fotógrafo Antony Esplugas, por cuyo estudio pasaron las Elsas Patakys de la época. He intentado buscar poses similares a las que realizamos en interviú. Disfruten y no jueguen a las diferencias. Para algunos, salimos ganando, para otros, seguro que no.

Antony Esplugas (Arxiu Nacional de Catalunya) / Interviú

Antony Esplugas (Arxiu Nacional de Catalunya) / Interviú

Biblioteca Nacional de Madrid / Interviú

Colección Maite Zubiaurre / Interviú

Colección Maite Zubiaurre / Interviú

Colección Maite Zubiaurre / Interviú

Antony Esplugas (Arxiu Nacional de Catalunya) / Interviú

Colección Maite Zubiaurre / Interviú

Antony Esplugas (Arxiu Nacional de Catalunya) / Interviú

Antony Esplugas (Arxiu Nacional de Catalunya) / Interviú

Colección Maite Zubiaurre / Interviú

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5 respuestas a Juan Carlos I no es el Rey del porno

  1. El otro día veía un vídeo en la web de Redtube de porno retro y la verdad es que es muy curioso como ha cambiado el estereotipo de mujer sensual y sexual. Aunque viendo los pelos de alguna de las fotos que les han puesto un nido en la cabeza, no fue para mal XD

  2. pornoincesto dijo:

    El porno retro está de moda la verdad. No obstante me gustaría ver si alguien sabe respecto al incesto en aquella época, ya que tengo entendido que era algo bastante habitual, pero no tengo constancia de ello.

  3. NegrasPorno dijo:

    El porno nunca va a pasar de moda, es inherente a la esencia del ser humano. Por lo que algo que toque las fibras de lo mas básico de los deseos humanos al final acaba colando en la gente.

  4. Muy de acuerdo con el chico de antes, el porno jamás pasará de moda simplemente porque el sexo no puede pasar de moda. Ya nos entendemos. Será mas o menos visto y aceptado en sociedad, pero todos necesitamos del sexo para reproducirnos.

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