Don Vito y la Gürtel

Todo siciliano sabe que si te acercas al padre de la novia el día de la boda de su hija, está obligado a atender tu petición. Así lo entendió Amerigo Bonasera, que aprovechando que se casaba Connie, la única hija de Don Vito Corleone, le pidió que vengara el ataque que había sufrido su propia hija a manos del novio y de un amigo. El Padrino se enfadó con Bonasera, dueño de una funeraria, porque pensaba que matar a los dos jóvenes era exagerado, toda vez que la hija no había muerto durante la agresión. Pero se encargó del tema con la suficiente contundencia, y le dijo a su amigo que le debía un favor, un favor que algún día le pediría, aunque “puede que ese día nunca llegue”.

Bonasera-Don-Corleone

El que siembra, recoge. El que guarda, halla. Hay un montón de refranes que servirían para entender la estrategia de Corleone, incluso su creencia en que era muy probable que jamás presentase factura por aquella paliza que ordenó dar a dos jóvenes. Pero ese día llegó cuando su hijo Santino, Sonny para los amigos, fue acribillado en un peaje de carretera. Entonces Don Vito llamó a Bonasera para recordarle la deuda, y cuando éste le dijo la frase mágica de “pídame lo que quiera, Padrino”, sólo reclamó que utilizase su mejor maña y dejara el cadáver de manera que lo pudiera ver la madre del muerto. Podía haber exigido cualquier otra cosa más peligrosa o más costosa, que Bonasera lo habría hecho igual, preso de una gran deuda. Pero le resultó sencillo.

 

La verdad es que iba a escribir sobre el caso Gürtel, pero de repente me han venido a la cabeza los personajes de Mario Puzo. ¿Será porque los secundarios de la corruptela llamaban Don Vito al jefe aparente de la trama, Francisco Correa? No creo, porque desde el primer día me dio la impresión de que aquellos bigotes y contables o no habían visto siquiera la película o lo suyo era devoción, porque comparar a uno y otro es, como poco, voluntarioso.

Businessman Francisco Correa arrives at the Valencia Superior Court

No es que fuera a escribir sobre los imputados de la Gürtel, más bien del horizonte judicial. Quizás se me ha ido la imaginación al conocer que el ponente de la futura sentencia será Enrique López, aquel que durante su etapa como portavoz del Consejo General del Poder Judicial se convirtió en el mejor ariete que tuvo el Partido Popular contra la labor legislativa de los gobiernos de Zapatero. Allá donde no se atrevía a aparecer ningún dirigente del propio partido, comparecía el magistrado López para arremeter contra aborto,  matrimonio gay, memoria histórica o para loar la cadena perpetua, que servía para un roto y un descosido.

enrique_lopez

Pese a que no cumplía los requisitos y a que el resto de formaciones se mostraron en contra, Mariano Rajoy cumplió y le llevó al Tribunal Constitucional a empujones y codazos. Fue tal el sufrimiento político para colmar las ambiciones de López, que luego, cuando con toda la naturalidad del mundo se agarró un pedal de padre y muy señor mío y tuvo que dimitir, extrañó que nadie del PP saliera a ponerle a parir, que era lo que se merecía. El caso es que, ya sobrio, perdió los galones para volver, casualidades de la vida, ¡a la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional! Y allí, en tranquila espera a ver lo que llega. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, pero el concepto de “célula durmiente” me viene en este momento a la cabeza, en dura competencia con los Corleone.

Y llega la penúltima entrega, sentado frente al supuesto Don Vito y con la capacidad de redactar sentencias en modo on fire. Ahora, con el nivel de dispersión que tengo hoy, de lo que me acuerdo es de un reportaje de esta revista, interviú, de hace año y medio en el que, sobre este asunto, alguien decía “en la Sala Segunda (la Penal) tenemos amigos”. Vaya por Dios. ¿Y qué decir de aquella portada en la que descubríamos, hace justo un año, que Bárcenas se conformaba con cuatro años de cárcel? Eso será, don Luis, si así lo decide el tribunal, no se vaya usted a creer todo lo que le llega por sms o lo que ve en el cine.

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He hablado de la penúltima entrega, y no digo la última porque me da la impresión de que el guionista de esta película, el consigliere, tendrá que poner un cierre a la cadena de favores. Aunque lo tenga que escribir en un inglés de Murcia y sin tener muy claro quién es el verdadero Don Vito.

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4 respuestas a Don Vito y la Gürtel

  1. Juan Rodriguez Navarro dijo:

    Muy bueno este reportaje

  2. Juan Rodriguez Navarro dijo:

    Cuanto más lo leo más me gusta y lo comparto felicidades

  3. Espero que algún día se haga justicia, salga la mierda a flote y devuelvan lo que han “pillao”. Aún tengo fe en la justicia

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